Santiago puede ser una ciudad con congestión vehicular, contaminación y hasta un sistema de transporte público que dividió a la población.
Pero es además el punto geográfico en el que Teleradio Donoso le rinde honor a su ciudad con Gran Santiago, territorio apto a ser proclamado hábitat natural de la canción perfecta.
Con un bagaje apuntado hacia los clásicos, que incluye a Bach y Brian Wilson, Alex Anwandler supo en un pasado ya distante imaginarse dedicado a la música de conservatorio interpretando piezas ajenas.
Algo bastante alejado de la realidad que hoy lo rodea al pertenecer junto a Juan Pablo Wasoff, Cristóbal Fredes y Martín Del Real a una banda que a pesar de salir segunda en un festival organizado por un Centro Cultural, es uno de
los focos de mayor interés dentro del circuito independiente chileno.
A pesar de la juventud que caracteriza a Teleradio Donoso, se podría decir que su ética profesional pertenece a una escuela casi extinta: la del detallismo y la alta calidad.
Esa que se introduce con perseverancia en el anhelado sendero de la canción perfecta, aspirando transitarlo no sólo con la dignidad de haberlo hecho sin escatimar en tiempo y esfuerzo sino con el honor de conseguirlo con éxito.
No por nada, entre correcciones, regrabaciones del más minucioso detalle y edición, el recorrido final de Gran Santiago tomó alrededor de un año y medio en realizarse.
Para pasar finalmente por doce estaciones precisamente adornadas por suaves pianos, fastuosos violines, irremplazables banjos y pegadizos coros.
Poniendo acento en el sonido de tinte clásico como el de Beatles, Beach Boys e incluso de sus coterráneos Los Tres, el viaje que dura alrededor de cuarenta y cinco minutos está provisto de sencillos paisajes plagados de nostalgia y dignos a ser contemplados por el pasajero.
Los puntos neurálgicos de Gran Santiago, en los que abundan la perfección y hermosura ("Eras mi persona favorita", "En un momento", "Un día fui a pasear y no volví"), resultarán de hecho inolvidables para el visitante.
Gran Santiago es en definitiva un espacio donde el azar no es una opción -palabra que ni ha de figurar en el vocabulario de sus fundadores- y en cuya insignia se distinguen la calidad, perfección y belleza.
Convirtiendo a Teleradio Donoso en los patronos de un territorio fértil y altamente codiciado por los seguidores de la epopeya de la canción perfecta, esa que desde hace un tiempo habita en GS.
Pirotécnicos y adictivos, para seguirlos de cerca.